19/4/07

parapluie




El fin de las constantes lluvias ha dejado en mi casa una bonita colección de paraguas ajenos, comparable en stock a cualquier tienda de chinos.

Con los paraguas me pasa lo mismo que con los encendedores, las agendas, los bolis, los décimos de loteria... objetos que por principios y por finales me niego a comprar salvo en necesidad extrema (seguro que todos nos hemos despertado algún día convencidos de practicar nuestra primera traqueotomía y claro, ese día te ves obligado a comprar un boli Bic nada más salir de casa).
Por eso siempre espero que me los regalen o presten o rescataralos de su abandono en los sitios o simplemente robar... apadrinarlos.

Igual todo es un acto de venganza personal por tantos y tantos que he perdido. Casi accidentalmente me convierto en justiciero, como Charles Bronson pero sin bigote (confieso que achino un poco los ojos cuando perpetro mis acciones) y me llevo a casa la compensación por todos los que como él he perdido o me faltan por perder.

También es verdad que crecer al lado de un colegio femenino de monjas me ha marcado el sentido de arrepentimiento por las acciones cometidas y muchas veces acabo devolviendo las cosas.

Si estos días de sol radiante, os cruzáis con alguien que lleva un ramillete de paraguas bajo el brazo, ese soy yo.
Sus legítimos dueños lo agradecerán.

3/4/07

la espera

Se agotaron las uñas mucho antes de que la aguja segundera acabara de morder la esfera des reloj. Y cada minuto eran sesenta mordiscos, y cada mordisco era tiempo perdido.

Y si te digo que no desespero, créetelo, aunque sea mentira.

20/3/07

soplando fuerte

Esta mañana, por un momento, creí que todos podíamos volar.

Entonces me acordé de la cantera que acumulo en los zapatos.

12/3/07

Espuma

El otro día me leyeron el futuro en la espuma de una pinta de Guiness. Para mi sorpresa, no era ni amargo, ni espeso ni mucho menos negro.

Me hizo tanta ilusión que al primer trago ya tenía todo mi blanco destino alrededor del bigote.
Y ahí lo dejé un buen rato para que todo el mundo lo viera.

4/3/07

Amuras, cuadernas y rumbo de aguja



De entre todos los profesores que he tenido, el de navegación se lleva la palma en pintoresco.
Buzo de profesión, se gana la vida haciendo todo tipo de chanchullos portuarios: lo mismo libera unos cabos enrollados a la hélice, que tramita documentaciones de barcos o hace de camarero en un caro restaurante frente a los veleros.

Vive en un barco sin motor dónde da las clases entre el balanceo y el crujir de las maderas. Es la escuela con el patio más bonito del mundo.

12/2/07

coco loco

Cántame otro cuento, que yo me lo creo.

25/1/07

el gusto es mio

No conozco a mi cartero ni él a mi, nunca nos hemos visto. Pero seguro que lleva varios días riéndose a mi costa, desde que dejó en el buzón una postal que me enviaban desde Londres en la que la imagen es un primer plano de Lady Di en vivos colores, con su vestidito rojo con canesú, su coronita en la testa y su carita de pena.

Ese atentado contra cualquier gusto (bueno y malo) hecho postal venía firmado por mi gran amigo, el señor Oompa Loompa, el mismo que un día me contó que su cuadro preferido era uno que vió veteasaberdónde en el que el motivo principal era un retrato de un perro collie sacando un poco la lengua y con mirada tristona que te perseguia por mucho que cambiaras de situación, ¡la Monalisa de los retratos caninos!, todo sobre un fondo fúcsia y dentro de un marco ovalado. Una joya.

Por suerte siempre hay alguien con visión más amplia de las cosas que te hace sentir cierto cariño por aquello que hasta entonces encontrabas horroroso: los souvenirs de toreros y bailaoras, los pósters de perros jugando a cartas, el cuadro del payaso que llora, el de la cacería de perros con el pobre ciervo acorralado, la funda del asiento del coche hecha de bolas de madera, las camisetas imperio con agujeritos, las batas de guatiné, el salir un domingo a comprar el diario con chandal y zapatos, el follar con calcetines puestos... bueno, esto no, porque siempre depende de quien los lleve puestos.




PD: sé que el señor Oompa Loompa siempre está de guasa y sus gustos no tienen nada que ver con lo que me cuenta y envía... o eso creo.

16/1/07

señales

Tengo un primo, algo mayor que yo, que de pequeño siempre se mareaba cuando iba en coche por corto que fuera el trayecto. Era quitar el freno de mano y potar, sin previo aviso, con puntería y a distancia.

En aquellos años de su infancia rumiante, me confesó el porqué de su alegria gástrica: el chaval tenía la fijación de leer cualquier cosa que pasase delante de su ventanilla. Señales, anuncios, matrículas, adhesivos, letreros, precios en los escaparates, marcas y modelos de otros coches... una locura. Y claro, tanto festín de letras y números en movimiento, leídos con el ansia de las prisas convertían a mi pobre primo en un surtidor sobre ruedas.

Imagino que fue a raíz de esa explicación que me viene la costumbre de negarme a leer nada mientras conduzco, como mucho un rápido vistazo a las señales indicadoras, tan rápido que no me da ni tiempo a entender lo que ponen, pero por lo menos compruebo que siguen escritas en nuestro alfabeto y que no me he pasado de largo.

Y lo más curioso es que siempre acabo llegando a dónde me propongo, eso si, más de una vez dando un innecesario y pequeño rodeo.


10/1/07

un lugar...



... para dejarte caer, o tirarte directamente. Para reposar la cabeza sin sentarla del todo, no vaya a ser que engorde por la falta de ejercicio y después no te puedas ni poner el casco.
Dónde ser rey ciego en un país de tuertos aunque te miren de reojo. Caminar por todos los rincones con los dedos de las manos creyéndote que vas a salir de número dos en los cromos del chocolate Torras, colección grandes exploradores, entre Marco Polo y Livingstone... si es que aún salen cromos en el chocolate y todavía existe la marca Torras.

Un lugar dónde perderte a drede mientras quemas el mapa y te ahorras plegarlo correctamente, dónde hacerte turista permanente para ponerles nombre a todas las piedras de sus caminos, un lugar que va del más alto de sus rizos a la punta de los dedos de sus pies.

3/1/07

vertigo



Tengo pánico a las alturas. Es superior a mi, no puedo evitarlo, no me viene de ningún trauma de infancia ni de nada parecido, supongo que con eso se nace.

Como también soy cabezota de nacimiento, intento sin éxito una y otra vez perder el miedo a estar elevado. Me pierde el morbo y tengo que asomarme al vacío, igual es que pienso que de un día para otro, por algún extraño milagro divino, se me va a curar ese terror alturístico. Lo de iluso también lo llevo en los genes.

Cada vez que lo intento se repite la misma sensación, de repente me veo poseído por todo tipo de insectos y bichos en general: mariposas en el estómago, hormigueo por todo el cuerpo, pelo erizado, carne de gallina... vamos, una fauna en mi mismo.

Me encantaría que esto no me pasara, auparme y poder disfrutar de las vistas desde las alturas, seguro que todo lo que se ve es precioso, lo sé.


18/12/06

pequeña invasion

Dicen que de noche se oyen llantos en la selva.

Cuentan también que la gente camina de día como sonámbulos optimistas, con grandes ojeras pero luciendo sonrisa. Desde hace poco se recomienda no dejar las cosas a poca altura, no fumar y no levantar la voz mientras los llantos cesan.

Nuevos habitantes habitan la selva, ellos mandan.

¡¡Felicidades!!



...y están a punto de llegar más!!

4/12/06

El viejo y el mar y nosotros

Las señas te las conoces de sobras, y llevas brújula, sonda y GPS, seguro que llegas.

Me gusta pensar que donde estás hay mar.

29/11/06

a ver que tal



Voy a probar de dejar tanta prudencia a un lado y pensar que no para todo hay una segunda, tercera o XXIIV oportunidad.

Y a ver que tal así.

13/11/06

pecas



Pecas por toda la cara, poblando los pómulos, en la cima de la nariz, a babor y estribor de los labios, pecas jugando en en mentón, en el fresón y en todos los sabores mayúsculos.
En medio código morse, todo puntos y ninguna raya.

Pecas en bici, pecas en la cabina, pecas pantalán arriba pantalán abajo en pantalón corto, pecas en el bar, pecas hasta en la sopa de pescado.

Pecas y pecas, pecadora.


2/11/06

el ultimo giro



Y allí se quedó en silencio viendo como ella se marchaba calle arriba, esperando que se girara, mientras en el escaparate de enfrente colgaban litografias de un viejo pintor austríaco.

Un buen rato antes habían entrado en el mismo bar por puertas diferentes, lo que le daba al encuentro cierto aire de cita clandestina, aunque eso se debía más a la torpeza de él por llegar al sitio concreto que a una confabulación para evitar rumores.
En un rincón con poca luz de un bar ya oscuro de por sí, como hacen los forajidos a la fuga, se contaron los prólogos y epílogos de historias de las que sólo conocían el nudo, sin presentación ni desenlace. De la mejor manera que se cuentan las historias, mirándose a los ojos.

Pero ella no entendía algunas de las cosas que él explicaba, así que él se propuso contarle algo que ella comprendería sin necesidad de ninguna explicación, como si aún se la contara mirándola a los ojos.

Se despidieron con la certeza de reencontrarse en algún lugar, como siempre les había sucedido. Mientras en el escaparate de enfrente colgaban litografias de un viejo pintor austríaco.

Y allí se quedó en silencio viendo como ella se marchaba calle arriba, esperando que se girara.

24/10/06

repasando piscis

Con todo lo que me había prometido mi horóscopo durante los últimos meses, a estas alturas de año ya me habría peleado con mis subordinados y superiores del trabajo unas 48 veces, aunque el ambiente de compañerismo reinaría unas 65. Mis amigos me tendrían que haber mostrado su fidelidad en 93 ocasiones (13 de ellas hasta emocionarme) frente a las 5 disputas leves que ya estarían olvidadas.
24 veces podría haber invertido en negocios suculentos aunque en 4 hubiera tenido mala fortuna y todo gracias a los 6 momentos favorables para pedir préstamos y los 11 para aumento de sueldo, aunque en 2 prestaría dinero para nunca recuperarlo.
Hasta 6 defunciones hubiéramos llorado ya en la familia, pero con los 25 nacimientos, la cosa quedaría compensada. Por lo demás, habríamos tenido 1 disputa familiar y 67 celebraciones. La familia, bien, gracias.

Pero sin duda lo mejor son las 187 ocasiones en las que los astros me eran favorables para conseguir pareja y las 54 en que esas relaciones pasaban por momentos inmejorables. Sólo en 4 días durante todo el año hubiera sido preferible quedarme en casa por evitar el rechazo femenil.

Pudiendo llevar una vida más movida que la de 007, empiezo a creer que a alguna fuerza superior le gusta putearme.


12/10/06

Relatividad



Estoy por trucar la moto para que supere la velocidad de la luz (¡o más!), no por ir más rápido sino por ganar tiempo, el que me falta para hacer cosas que ya tendría que tener hechas y otras que quiero hacer.

Pero no me decido porque me gusta demasiado entretenerme viendo el paisaje. Y claro, de ahí viene la falta de tiempo.


26/9/06

Major Tom

Ávido de lo ajeno, le echo la culpa de todos los males al resto de la humanidad.

Mientras busco refugio para protegerme de mí mismo.
Aunque ya me lo dije ayer, mañana se me pasa, fijo.

21/9/06

¡diana!




En el barrio ya no hay tanta movida ni tema de conversación desde que nadie quema coches por despecho de amor. Aquello era algo así como lo que estaba pasando entonces en Paris, pero con su punto de culebrón venezolano.

Ahora sólo afinamos la puntería para tirar dardos a la diana y pasar un buen rato, que siempre será mejor que lanzarnos cuchillos. Tampoco hay motivos.

Y es que hay buena gente en el barrio. He visto otros con mejor presencia, mejores maneras, más nombre y más glamour, pero falto de sentimientos. Para pensar que la gente que allí vive, en vez de corazón tienen una pastilla Juanola, negra y pequeña. Por lo menos aquí hay gente que les falta pecho para guardar lo que llevan dentro.

Y todo sigue oliendo a cous cous y a menta, a ropa tendida, a piedras que queman y a arena seca donde los críos aún juegan a canicas... tampoco está tan mal.

12/9/06

El arlequin rojo

Partí tarde de la selva rumbo a la Isla, casi de noche, un largo viaje en compañía de Sonia X (era el nombre del barco... ¡el viaje ya prometía!). Marchaba en ayuda de Lord Jim y su família, atrapados desde hacía días en el interior de la Isla, probablemente prisioneros de nativos hostiles.

Recorrí con la navaja suiza entre los dientes largos caminos sin polvo (para mí) hasta dar con sus cuerpos tumbados boca arriba sobre la arena.

Los encontré en la playa, en la playa de agua turquesa en la orilla y blanca en el horizonte por los reflejos del sol, esperando la hora de comer en el pequeño chiringuito de enfrente.
Y me quedé a comer con ellos.


Y seguí encontrando cosas el resto de días que me quedé. Entre otras muchas cosas, encontré un pequeño niño en bici cantando a Johnny Cash, encontré una Genovesa risueña haciendo autoestop, encontré como celebrar la salida de la luna, grande y naranja, y caipirinhas bajo un toldo después de comer y gintonics en el porche de noche.
Y por sorpresa me reencontré con quién menos me esperaba, para mi alegría.


PD: Lord Jim, vendré en tu ayuda siempre que quieras, como cada año en el mismo lugar. Gracias.

30/8/06

nos gustan



Me gusta el color de sus rizos infinitos.
Me gusta como destila mala leche sin motivo aparente, me gustan esos ojos que parece que tienen que arrancar en llanto de un momento a otro, me gusta como lleva esa mezcla de tristeza y prepotencia.
Me gusta cuando ríe aunque pierda al futbolín.
Me gusta ella.

Me gustan las mujeres, a ella también... vaya.

24/8/06

el vigilante veraniego de la selva



Regla selvática veraniega:
Quien no marche, se hara cargo de los hogares y su contenido: plantas, animales de compañía-mascotas, correo y demás pormenores y pormayores que surjan durante el tiempo que el resto (padres, hermanos, familiares, amigos, vecinos) permanezcan ausentes, manteniéndolo todo en el mismo estado de conservación que lo dejaron al partir, procurando no matar, romper ni perder nada.


... no me pesan ninguna de estas 'obligaciones' prometidas, lo único que me pesa es llevar tanta llave encima, me estoy quedando sin bolsillos!

16/8/06

Susurros...



...dichos tan de cerca que las palabras te hacen cosquillas. Conversación egoísta capaz de crear intimidad entre una multitud.

En voz muy baja, tanto que no sabes muy bien que te han dicho... igual te han preguntado la hora, pero parece que te canten una nana.
Y no se puede pedir que te repitan lo dicho, o se perdería el encanto.

8/8/06

Embarcados!! (II)




Y flotó!!
y la flotamos y nos flotamos las manos con todo lo que nos esperaba!
Lo que ya estamos viviendo desde hace días: montones de horas en el mar, a veces pescando (para alegría de nuestras familias y conocidos, la dieta del pescado fresco!!), a veces charlando por los codos y a codazos, otras en largos silencios para nada incómodos, muchas invitando a amigos/as, retándolos a superar el mareo del mar que nunca está quieto (prueba no superada por el 99%!!).

...charlando, pescado, buceando, atracando (sin navaja!), desatracando... tumbados a la deriva sin ninguna prisa, intentando dejar los problemas en el puerto, viendo la selva desde otra perspectiva, siempre en moviento y alerta... es un cachito de libertad y otro de felicidad, os lo aseguro!

Y además, volvemos a puerto a la misma hora que el equipo local femenino de remo para después tomar algo juntos en el bar más descantillado, junto a los amarres... ni Jacques Costeau lo supera!!!

2/8/06

Embarcados!! (I)

Y todas las tardes que sufrimos a pleno sol, aprovechando horas libres, aguantándonos las ansias de tocar el agua salada con la punta de los dedos, valieron la pena.


Han sido muchos días junto a Geroge in the Jungle restaurando un viejo sueño en el que hemos invertido ilusión, esfuerzo y el presupuesto de las vacaciones sin nisiquera saber si flota!


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